Es una novela monumental que fusiona la crudeza histórica de la Guerra Civil española con elementos de realismo mágico, dando como resultado un tapiz literario único. A lo largo de sus casi 700 páginas, Uclés retrata la descomposición de una familia, la deshumanización de un pueblo y la disolución de un territorio entero. Su narrativa coral incluye decenas de personajes anónimos —agricultores, soldados, poetas, niños— que conviven con figuras históricas como Lorca, Unamuno, Hemingway o Picasso, creando una panorámica íntima y épica a la vez.
El autor tardó quince años en gestar esta obra, realizando un minucioso viaje por toda la península para documentarse. En ese proceso, Uclés decidió no simplificar el conflicto: explora los grises morales de la Guerra Civil, rechazando una visión maniquea. Su estilo alterna lo poético con lo grotesco, y lo cotidiano con lo mítico, lo que hace que su apuesta narrativa sea tan ambiciosa como emocionalmente potente.
Uno de los rasgos más distintivos de esta novela es su voz narrativa: el narrador salta entre la metanarración, la omnisciencia y momentos íntimos con los personajes. Además, el realismo mágico no es un adorno, sino un recurso profundamente significativo: fenómenos sobrenaturales conviven con la brutal realidad del conflicto, aportando una dimensión simbólica a la pérdida, el dolor y la memoria.
En definitiva, La península de las casas vacías – David Uclés es una obra densa, vibrante y conmovedora, que desafía al lector a repensar la Guerra Civil desde la empatía, la memoria y la imaginación. Es una novela para quienes buscan una gran obra literaria que combine historia, fantasía y un profundo análisis del alma humana.