Retoma la historia de Millie con más suspense, secretos y amenaza latente. En esta secuela, Millie consigue un trabajo en el lujoso ático de los Garrick en Manhattan, donde todo parece ideal: vistas de la ciudad, cenas sofisticadas y la discreción que necesita para seguir adelante con sus planes. Pero desde el primer día, siente que hay algo oscuro detrás de las paredes pulidas y las camas perfectas.
A medida que limpia, Millie comienza a percibir señales inquietantes: la señora Garrick llora por la noche, su cuarto se cierra por fuera, y hay manchas de sangre en sus camisones blancos cuando hace la colada. Eso la empuja a preguntarse cuál es el verdadero secreto que oculta esa familia. Con cada paso que da, se acerca más a una verdad peligrosa.
Cuando decide llamar a la puerta prohibida de la habitación de invitados, lo que encuentra cambia todo. Millie hace una promesa aterradora: Douglas Garrick se ha equivocado con ella, y pagará por ello. Su determinación crece, y está dispuesta a ir hasta el final para reclamar lo que cree justo, sin importar el coste.
El secreto de la asistenta (La asistenta 2) es un thriller psicológico cargado de giros inesperados, tensión constante y personajes que no son lo que parecen. McFadden mantiene su estilo adictivo y contundente, demostrando que Millie no es una simple asistenta: es alguien con fuerza, astucia y un pasado que está dispuesta a usar para transformar su presente.