Invita a revisar la narrativa tradicional sobre la Conquista de México desde una perspectiva más compleja y menos maniquea. Zunzunegui analiza cómo spaniards, tlaxcaltecas y texcocanos, tras el choque inicial de civilizaciones, iniciaron un proceso de fusión cultural que dio lugar a un mestizaje profundamente transformador. En lugar de enfocarse únicamente en la guerra, el autor describe el nacimiento de una civilización mestiza, cristiana y humanista que trascendió la violencia para construir un nuevo mundo.
El libro cuestiona la versión oficial de la Conquista que muchos estudiamos en la escuela, preguntándose con valentía: ¿Tenemos la historia completa? Zunzunegui no rehúye ni los logros ni los errores del pasado. Desmiente la Leyenda Negra —ese relato que pinta la presencia española solo como dominación brutal—, pero también señala los abusos y las tensiones reales que marcaron esa etapa. Su enfoque es equilibrado: no glorifica ni condena sin matices.
Además, el autor reflexiona sobre el legado cultural que la Conquista dejó en el México actual. Plantea que no solo se impuso un poder externo, sino que se desarrolló una identidad compartida y entrelazada, un ideal hispánico-americano que configuró la primera globalización. Esa “hispanidad” incipiente contribuyó a sembrar un continente con vestigios de grandeza, una herencia que va más allá de la lengua y la religión.
En definitiva, Al día siguiente de la conquista es una obra provocativa y reveladora que desafía las ideas preconcebidas sobre la Conquista de América. Zunzunegui ofrece una visión histórica urdida desde el diálogo, la reflexión y la reconciliación: un llamado a reconocer que el verdadero imperio que nació tras la conquista no fue solo territorial, sino cultural y humano.