Es una novela juvenil cargada de misterio, fantasmas y secretos familiares. En la historia, Javier, un joven que pasa el verano en Santander lejos de su rutina habitual, se ve envuelto en un enigma antiguo: un valioso collar perdido durante más de siete décadas, conocido como Las Lágrimas de Shiva. Este objeto desaparecido arrastra consigo rencillas de familia, amores prohibidos y una pesada carga emocional que remonta a generaciones atrás.
La novela está narrada en primera persona, lo que permite al lector adentrarse en los pensamientos y miedos de Javier. Él relata cómo, durante aquella época especial, vio un espectro, un fantasma que lo aterró en más de una ocasión. Pero no es solo un relato de terror: Mallorquí combina lo sobrenatural con lo real, tejiendo una historia donde se mezclan aventuras, venganza y redención.
El trasfondo de Las Lágrimas de Shiva no es solo un misterio paranormal, sino también un relato de crecimiento personal. A través de Javier y sus primas, el autor explora la importancia de la familia, la lealtad y la memoria. El collar perdido simboliza no solo un bien material, sino también un legado emocional, una herida antigua que solo puede cerrarse si se desentrañan los secretos más oscuros.
Además, esta novela invita a reflexionar sobre el paso del tiempo y cómo las acciones del pasado pueden seguir repercutiendo en el presente. Con su prosa clara y evocadora, César Mallorquí crea una atmósfera nostálgica y absorbente, donde lo extraordinario convive con lo cotidiano. Las Lágrimas de Shiva es, en definitiva, más que un misterio: es una historia sobre el valor de la verdad, el perdón y el poder de los recuerdos.